La cabeza abierta de un pollo

Y entre todos los pollos que estábamos en la plaza
había uno al que se le había abierto la cabeza
y todos podíamos ver lo que tenía dentro
aunque hay que decir que todas las cosas que se ven no siempre se entienden...
y nadie hacía nada
nadie movió una pata para acercarse e investigar aquello que normalmente no se ve
o para buscar los trozos que se podrían haber perdido, e intentar reparar o curar
lo que posiblemente estaba haciendo daño
Él nos miraba con cara de indiferencia
o no nos miraba
Entonces alguien, un americano, un pollo de Kentucky
cogió su pistola
Todo pasó tan rápido que nadie se dio cuenta
Pero de repente el pollo con la cabeza abierta era un pollo muerto
y el pollo de Kentucky explicó que era mejor que no sufriera
Eso y muchas otras cosas se lo habían explicado en el ejército
Decía que había cosas que mejor no viéramos, que no las entendiéramos
y que si alguien se oponía tenía todavía la pistola cargada
Y mirándonos sin vernos nos decía
que matar a alguien era mucho más fácil de lo que nos pudiéramos imaginar.

Cuento de Mia Larsson